TAKEN: Después de Bauer y Bourne, Bryan
Hay un antes y un después de Jason Bourne en el cine de espías, y hay un antes y un después de Jack Bauer en el cine de acción. TAKEN permite comprobarlo: el personaje que interpreta Liam Neeson, Bryan Mills, es una mezcla indisimulada de los dos. Busca contrarreloj a su hija secuestrada por unos villanos extranjeros como hacía Bauer en la primera entrega de 24, y al mismo tiempo huye del servicio secreto en un entorno europeo como Bourne en su trilogía. Igual que Bauer, tortura ferozmente, y no duda en herir a un inocente para obtener la información que necesita; y como Bourne, es una máquina de matar que se mueve sin problemas por las cornisas, y da unas hostias como campanas.
Tras un primer acto de casi media hora, en el que se presenta a los personajes con la sutileza esperable en una película escrita y producida por Luc Besson (o sea, poca)- créeme, te quedará claro que Mills se ha trasladado a Los Ángeles para recuperar el afecto de su hija tras un traumático divorcio- la película arranca y no da descanso. La original escena del secuestro, al que el padre asiste telefónicamente (sí, también hay un antes y un después del teléfono móvil en el thriller), enciende una mecha que arde a buen ritmo y sin baratos efectismos hasta la hiperviolenta traca final.
Liam Neeson, que, como dice Woody Allen en el libro de entrevistas de Eric Lax, es incapaz de quedar mal ni por un momento delante de la cámara, es la gran baza del filme, porque no sólo resulta creíble como superagente, también como padre deseperado que lucha por encontrar a su hija. Neeson sostiene la película con su presencia titánica, con su rostro cincelado y su vozarrón intimidante (lo has adivinado, ladra igual que Bauer) , y gracias a él se hace más digerible el prólogo, y uno hasta casi se olvida de la poca entidad de los demás personajes, y de las exageradas carreritas adolescentes que se pega Maggie Grace (la Shannon de LOST) para aparentar unos cuantos años menos.
La crítica no ha dicho:
-¿Quiere usted contratar a Kevin Spacey y no tiene dinero suficiente? Échele un vistazo a Olivier Rabourdin en esta película y seguro que piensa: ummm, ¿por qué no?
-Dale pura basura, y hará algo hermoso y que parezca real, dijo Woody Allen de Liam Neeson. No es que aquí le hayan dado basura exactamente, pero, no nos engañemos, tampoco el material era Shakespeare. TAKEN está más cerca de HOSTEL que de HARDCORE o FRENÉTICO, y sin embargo, Neeson te hará pensar lo contrario.












