
En esta gran película de suspense con aires de terror se da lugar a una de las grandes obras escritas por el maestro de este género, Stephen King.
Director: Mikael Hafstrom.
Interpretación: John Cusack (Mike Enslin), Samuel L. Jackson (Gerald Olin), Mary McCormack (Lily Enslin), Tony Shalhoub (Sam Farrell), Jasmine Jessica Anthony (Katie Enslin).
Guión: Matt Greenberg, Scott Alexander y Larry Karaszewski; basado en el relato de Stephen King.
Producción: Lorenzo Di Bonaventura.
Música: Gabriel Yared.
Fotografía: Benoît Delhomme.
Montaje: Peter Boyle.
Diseño de producción: Andrew Laws.
Vestuario: Natalie Ward.
Duración: 104 minutos.
Estreno en USA: 22 Junio 2007.
Estreno en España: 14 Diciembre 2007.
Sinopsis:
El afamado escritor de novelas de terror Mike Enslin sólo cree en lo que ve con sus ojos. Sin embargo, después de una saga de bestsellers dedicados a desacreditar los hechos paranormales ambientados en los más terribles cementerios y casas encantadas de todo el mundo, el autor no posee una prueba real de la existencia de vida… después de la vida. Pero la interminable secuencia de largas noches libres de fantasmas vividas en solitario por Enslin está a punto de cambiar definitivamente cuando entra en la suite 1408 del famoso hotel Dolphin para su último proyecto: «Diez noches en habitaciones de hotel embrujadas». Despreciando las advertencias del director del hotel, el autor es la primera persona en varios años que se hospeda en la habitación conocidamente embrujada. Mike Enslin tendrá que enfrentarse a sus demonios para llegar al final de la noche.
Opinión:
Se trata de una muestra de como un thriller de terror con una gran ausencia de «sangre» , escenarios y «giros de cámara» puede llegar a hacernos entrar en tensión durante casi toda la película. Ya que esta película renuncia al terror que tanto se muestra en las películas actuales (Hostel, La matanza de Texas: El origen , ...), dando lugar a un terror psicológico en el que no hacen falta grandes dosis de acción, ni variedad de escenarios, pero que consigue transmitir al espectador la sensación de angustia y tensión constante.