Muchas veces cuando nos hablan de cine oriental, automáticamente lo asociamos a cine de acción, peleas acrobáticas, artes marciales y otras muchas cosas similares. La Princesa de Nebraska es cine oriental (de reparto chino y producida en USA más concretamente) pero no tiene nada que ver con lo nombrado antes, sino que forma parte de una nueva remesa de películas que están viniendo pegando fuerte y rompiendo esos cliches de toda la vida.
Cuando me hablaron de esta película que se estrenará el 23 de este mes en nuestras fronteras, me entraron ganas de echarle un ojo o dos, aunque uno nunca sabe si podrá verla ya que tendrá que rebuscar en todas las salas alternativas de la ciudad.
Este film trata de mostrarnos 24 horas de la vida de Sasha (Li Ling), una joven china que tras una aventura fugaz en viaje a Pekín queda embarazada. Ella debe dejar sus estudios universitarios en Nebraska por un tiempo para desplazarse a San Francisco y abortar.
El director de este drama es Wayne Wang conocido por películas como La Caja china o Smoke.
Una de las obras cúlmen de Hitchcock, la película «Vértigo», a la que en algunos países como España o Francia se le añadió «de entre los muertos». Considerada una de las mejores películas de la historia del cine (se encuentra prácticamente en la cúspide de la gigante pirámide del séptimo arte), narra la historia del detective Scottie Fergusson (interpretado de la mano de James Stewart), un policía de San Francisco que tiene miedo a las alturas y se ve obligado a retirarse cuando, en un acto de persecución, su compañero fallece al caer por la cornisa de un edificio.
La historia se complica cuando un viejo compañero del colegio, Gavin Elster, le contrata para que investigue el extraño comportamiento de su bella esposa (papel protagonizado por Kim Novak). Todo se irá sumergiendo en un mundo de intriga, suspense y amor, como sólo el «Maestro» sabe narrar.
Los momentos del espionaje, en los que nuestro protagonista persigue a la dama, son geniales, permiten ver las calles de San Francisco de la época y con unos movimientos de cámara dentro del propio vehículo (simulando perfectamente la mirada objetiva del detective) de James Stewart son toda una revolución para el clásico fondo «pegado» que hasta entonces, e incluso mucho después, utilizaron otras producciones.
La música de suspense de Bernard Herrmann (colaboró en más películas de Hitchcock), los títulos de inicio y la pesadilla de James Stewart nos pondrán el corazón en un puño y nos dejará con ganas de conocer la verdad, con un final del todo inesperado, os lo aseguro.
Conviene destacar las continuas metáforas a escenas eróticas, que los buenos entendidos de Hitchcock conocen de sobra y que os invito a adivinar. También podéis entreteneros con buscar dónde aparece el mismo Alfred Hitchcock en la película (para los que no lo sepan, popularizó los «cameos» o apariciones expontáneas como extra).
Por último, a modo anecdótico, puedo contaros que la escena de las escaleras de madera (hacia la mitad de la película), en la que el protagonista sufre un mareo, se simula esa visión a través de la cámara. En la entrevista que Truffaut le hizo a Hitchcock, éste le contaba que tardó quince años en conseguir dicho efecto; el director consultó el precio de lo que costaría fabricar una grúa especial que moviera la cámara a través de las escaleras y lo que costaba realizar una maqueta, tumbarla y hacer un zooming, lógicamente se hizo esto último, era mucho más económico.
Director: Alfred Hitchcock
Reparto: James Stewart, Kim Novak, Henry Jones, Barbara Bel Geddes, Tom Helmore, Raymond Bailey, Henry Jones, Ellen Corby y Lee Patrick
Guión: Alec Coppel y Samuel Taylor
Duración: 120 min
Productora: Paramount Pictures
Y unos videos para ir abriendo boca, para animaros a verla. El primero es un trailer, en inglés, pero que os puede dar una idea de la película:
También una escena en el restaurante, donde conoce quién es la mujer a la que tiene que perseguir. Los cambios de mirada objetiva y subjetiva, así como los movimientos de cámara son impresionantes: