El cine a través de Internet
¿Te gusta ir al cine? Quiero decir: ¿te gusta el ritual consistente en ir a un cine, comprar una entrada, palomitas y refresco, buscar tu butaca y sentarte cómodamente a disfrutar de una película? En caso afirmativo, ¿hasta qué punto disfrutas de ello? ¿Qué te parecería si en lugar de salir de tu casa una fría y lluviosa tarde de invierno para encerrarte durante dos horas en una sala a oscuras, con el aire acondicionado a tope, y rodeado de un montón de desconocidos, pudieras disfrutar de un nuevo estreno directamente en la televisión de tu casa? Y ojo, que no hablo del Emule y otros programas malos malosos... Me refiero a la noticia que publicaba ayer el Portal de las Nuevas Tecnologías en la que se anunciaba que Sony y Google están inmersos en un proyecto para distribuir películas y series de televisión, respectivamente, a través de Internet.
Según dicha noticia, Internet está provocando un cambio dentro de la cadena de distribución de películas. Si hasta ahora las películas se proyectaban primero en los cines, para luego ser lanzadas en DVD, emitidas por satélite o cable, y ya por fin pasaban a la televisión normal, a partir de ahora puede que las cosas cambien. De hecho, Sony ha anunciado su intención de distribuir por Internet la última película de Will Smith, «Hancock». Eso sí, para poder verla hay que tener un televisor Sony Bravia con conexión a Internet (¡casi nada!).
Por otro lado, Google parece haber llegado a un acuerdo con el creador de la serie de televisión «Padre de Familia», Seth MacFarlene, para producir una serie de cortos de dibujos animados que se distribuirán por Internet, a través del canal de vídeo del propio Google y de YouTube. Y, aunque éste no es un blog sobre televisión, que para eso ya están nuestros compañeros de Visiones TV, os informo de que recientemente se ha lanzado la plataforma Hulu.com, fruto de un acuerdo entre News Corp y la NBC, que ofrece gratuitamente episodios de muchas series estadounidenses.
En fin, ¿qué os parece? ¿Terminaremos al final quedándonos en casa en lugar de ir al cine? ¿Qué ocurrirá con esas típicas primeras citas en las que uno/a perdía un poco la vergüenza aprovechando la oscuridad de una sala de cine? El tiempo lo dirá...










