Pululando por la Red me he enterado de que se está preparando una adaptación de «El Rey Lear» de William Shakespeare. Para los poco puestos en dramas shakespearianos, esta obra trata sobre un rey que decide «jubilarse» y dividir su reino entre sus tres hijas. Como baremo a la hora de ver quién se llevará qué, el rey decide distribuir las tierras según lo mucho que sus hijas le demuestren su amor. La hija menor, quien no está dispuesta a emular a sus hermanas con falsos elogios hacia su padre, es desheredada y obligada a exiliarse. En fin, la trama se enrevesa aún más, pero si lo cuento todo, no tiene gracia...

Parece ser que será el gran Anthony Hopkins quien encarnará el papel del rey Lear (papel que ya interpretó en el teatro en 1987), mientras que Gwyneth Paltrow, Naomi Watts y Keira Knightley serán sus hijas. No es difícil imaginar quién hará el papel de la benjamina del soberano. La película promete, tanto por el «guión» (nadie mejor que Shakespeare para escribir guiones, ¿no?), como por el reparto. Además, se espera también que actores/actrices de gran calidad participen en el film con papeles secundarios, pero decisivos.
Ya hemos visto muchas -y de calidad bastante variable- adaptaciones de obras de Shakespeare. Desde las magistrales interpretaciones de Laurence Olivier como Hamlet o de Orson Welles como Macbeth, a cositas más «peculiares» como el «Romeo + Julieta» de Baz Luhrmann. Sin embargo, hoy en día, el señor Kenneth Branagh es el director/actor shakespeariano por excelencia: «Hamlet», «Mucho ruido y pocas nueces», «Trabajos de amor perdido», etc. La verdad es que sus películas basadas en Shakespeare demuestran claramente la pasión que siente este británico por el bardo de Stratford-Upon-Avon. Os recomiendo especialmente «Mucho ruido y pocas nueces», en la que aparecen tanto Branagh como su por entonces esposa, Emma Thompson. Un actríz genial, en mi opinión.

Pues nada, esperaremos a ver cómo queda esta nueva versión del clásico, del cual se han hecho bastantes adaptaciones. La última, «My Kingdom» (2001), con Richard Harris en el papel protagonista.