Por Rafa Osuna, 22 Enero 2008

Camino a la Perdición

Las nominaciones fueron presentadas, y lo que muchos temíamos se convirtió en realidad… Esta puede ser la gala más insípida en años.

Siempre me ha gustado ver las entregas de premios, independientemente del género que representen, esto debido a que pocas veces tenemos la oportunidad de ver a lo mejor de lo mejor reunidos bajo un mismo techo. Y si por algo se han caracterizado los Oscar es por la gran cantidad de Estrellas Internacionales que desfilan por la alfombra roja, eso sin contar el empuje comercial que significa ser ganador de dicho premio. Sin embargo pocas veces los nominados o ganadores cuentan con el favor de la totalidad de la audiencia y la Academia previniendo esto durante años a optado por premiar propuestas poco arriesgadas o de menor impacto social.

Sin ir muy lejos todos pusimos la misma cara que Jack Nicholson cuando anuncio como Mejor Película de 2006 a Crash sobre la casi perfecta Brokeback Mountain (y digo casi por que para los Académicos sus protagonistas son homosexuales) o cuando premio el musical Chicago sobre el homenaje a las victimas del Holocausto que fue The Pianist de Roman Polanski. Eso sin contar el año pasado, el premio de «consolación» que recibió Babel triunfando Gustavo Santaolalla sobre Alexander Desplant por The Queen o Javier Navarrete por El Laberinto del Fauno, e incluso ignorando la excelsa partitura de Clint Mansell creada para The Fountain.

Este año varias candidaturas pintan por el mismo camino, comenzando por las varias nominaciones que obtuvo Michael Clayton, es casi indiscutible la nominación en roles de soporte de Tilda Swinton o de Tom Wilkinson, pero la nominación a Mejor Película e inclusive a Mejor Director es casi de juzgado de guardia, a eso sumamos la candidatura de Reitman por Juno o la de Cate Blanchet por Elizabeth: The Golden Age.

Esto ignorando la estupenda dirección de Tim Burton en Sweeney Todd o aun mas la de David Fincher en Zodiac (la gran ignorada del año) o la actuación de Angelina Jolie en A mighty Heart o Keira Knightley en Atonement.

Con todo el historial que tiene esta premiación y las nominaciones de este año, cada día se comprueba más y más la decadencia en la que se están sumiendo estos premios.

Por Rafa Osuna, 22 Enero 2008

Para optar al Oscar, tienes que mirar la estadística

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 Curiosa notica he leído en el diaro italiano«Corriere della Sera».

Nicole Esparza y Gabriel Rossman , profesores de la Universidad de Harvard y California respectivamente, han realizado un estudio estadístico que indica los criterios de selección que siguen los miembros de la Academia de Hollywood, para las nominaciones.

Su estudio consistió en analizar todos los nominados al Oscar desde 1927 a 2005 (171.539 interpretaciones),  y han sacado en conclusión que los  que tienen mayores posibilidades de optar al premio son: los actores que forman parte de un drama, los que participan en grandes producciones, y las mujeres.

Realmente esta afirmación es algo evidente. No es lo mismo trabajar en una película producida por un gran estudio que en un película de bajo presupuesto. Estos profesores tambien nos hablan de  2 teorías, que las denominan el Efecto San Mateo y el Efecto Forster.

El primero consiste en una cierta ventaja para los candidatos que hayan sido nominados anteriormente, utilizando las palabras del evangelio según San Mateo (25-29) que dice lo siguiente:

«Porque a quien tiene, se le dará y tendrá más, pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene.»

El Efecto Forster se refiere a que las probabilidades de optar al Oscar aumentan en función del currículum del resto del reparto. Si trabajas con algún premiado, estás también más cerca del premio.

El nombre de esta teoría se refiere al actor Robert Forster, que recibió la nominación como actor secundario en 1998 por su trabajo en Jackie Brown, película dirigida por el ganador de un Oscar Quentin Tarantino, que incluía en su reparto al ganador de un Oscar Robert de Niro, y al candidato al Oscar Samuel L. Jackson.