Más Bambi

Más interesante que la anunciación de los próximos proyectos de Pixar y Disney y el estreno de la segunda entrega del super coñazo «Las Crónicas de Narnia» es el lado oscuro de la factorÃa Disney de los sueños, tan famosa por la supuesta congelación del cadáver de su fundador como por la descojonante figura del pato Donald, una ingeniosa mezcla de despotismo animal y total ausencia de pantalones.
Casi todos sabemos ya de los mensajes subliminales que sus pelÃculas inyectan a la juventud:

Además de las inquietudes de Walt Disney, que iban desde la pertenencia a la secta masónica Orden de Molay, su colaboración con el Comité de Actividades Antiamericanas y sus visitas y admiración a Mussolini, quien a su vez admiraba a Mickey Mouse. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial tomó parte por su paÃs en defensa de los valores americanos (crÃtica del Pato Donald al Fascismo para acabar besando la estatua «de la libertad»):
Fabricar sus obras de magia y por consiguiente todo su merchandising de buenos sentimientos tiene su precio: imputaciones de esclavitud infantil, explotación y abusos empresariales. Por ejemplo: «Durante varios años, hasta el otoño de 2002, en una empresa proveedora de Walt Disney en Bangladesh se dio la siguiente situación: las trabajadoras debÃan coser camisetas de Disney en jornadas de 14 a 15 horas y eran golpeadas con frecuencia por los supervisores. RecibÃan como retribución 5 centavos de dólar por camiseta, que la multinacional vendÃa luego por 17,99 dólares (lo que supone un porcentaje de 0,25 % por camiseta).» Y sigue.
Acusaciones a la industria Disney las hay para llenar un container:
1) El sadismo descontrolado del ratón favorito de América con el resto de los animales en sus primeros cortos, pateándolos libremente:
2) Otros han visto racismo y desprecio hacia otras razas no blancas:
3) Machismo y exaltación de la violencia otra vez:
4) Todo eso y mucho más en sus canciones:
5) Y extremos donde la interpretación toca ya el otro extremo de la depravación mental:
Seguramente tu mismo, si en tu infancia has estado expuesto a sus animaciones, tendrás ahora en tu subconsciente todos estos mensajes ideológicos instalados como un microchip que te ordena destruir tu ordenador. ¿La solución? Podeis comprarles a vuestros hijos esas mal dibujadas cintas falsificadoras del original y causarle un doble efecto traumático.








3 comentarios
hace 3 meses y 26 días
Además, Disney es la mayor productora de pelÃculas pornográficas del mundo, lo que pasa que se esconde bajo otros nombres...
hace 3 meses y 24 días
muchas de las cosas de las que se quejan de las pelÃculas de Disney son que en realidad la gente ve más cosas de las que realmente hay.
hace 3 meses y 23 días
La historia de un ratoncito Parisino que ama la cocina, y que un dÃa se le presenta su idolatrado y fallecido cocinero... ¿os suena no?
Es como la empresa con el nombre del fundador, que murió hace tiempo y que los dirigentes actuales se dedican a hacer subproductos de baja calidad...
Un critico (publico?) que cansado de eso mismo critica al ratoncito, pero cuando realmente vuelve a probar algo bueno, artesanal, que simplemente es un volver a los orÃgenes... acaba encantado con ellos.
Darle un poco tarro (solo un poco)
Un saludo.
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